Después de un gran periodo de reflexión y antes de añadir nuevos proyectos e ideas, me gustaría plasmar una metáfora sobre el valor de las personas.
Quiero dedicar estas palabras a toda aquella persona que alguna vez se haya sentido de menos, debido a los acontecimientos en sus vidas. Para algunas personas esto no tendrá ningún sentido. Pero para otras, esas que saben ver más allá de lo físico, lo tendrá.
La vida es como una gran galería de arte, las personas seríamos sus esculturas y pinturas. Unas nos valorarán en muy alta estima, otras ni se darán cuenta que existimos. Si cogemos cualquier cuadro de la galería de arte y lo pisoteamos, el cuadro seguirá teniendo el mismo valor para la persona que con tanto cariño lo creó. Si lo colocamos en un lugar diferente, su valor seguirá siendo el mismo. Si lo tocamos con las manos sucias, su valor también seguirá siendo el mismo.
Nunca dejes que las circunstancias de la vida te hagan creer que has perdido valor, tú valor siempre será el mismo. Nunca te menosprecies, ni te sientas de menos. Siempre levántate sacudete el polvo y vive que para eso estás aquí.
Lo único que podría hacerte perder valor eres tú mismo. No te quemes ante la vida, porque es la únca manera de perder valor, volverte cenizas.
Rosa Vidal